Hace unas horas, terminé la tercera (y, pomposamente, considero que la última) revisión de una novela que estuve escribiendo: “Ernesto Medel contra las Vampiras de Polanco”. Si son lectores regulares de este blog, seguramente la siguieron con cierto interés hace un par de años (O al menos alzaron la ceja si leyeron un capítulo y después salieron corriendo). Este aviso es simplemente para asegurarles que ya está terminada y...
Capítulo 14. Seas bienvenido a Singapur.
El rostro moribundo del espía mexicano ya no tenía ojos para mirar. La única fuerza que lo mantenía en esta tierra era mi puño que agarraba su camisa. No dio información. Sólo un nombre y era todo lo que necesitaba–. Salgado –Apenas lo escupió en sus últimos momentos de vida, ya con el cerebro descompuesto de tanto madrazo que le metí. Su nariz estaba hundida y le faltaban dientes. El hombre era apuesto y se veía educado,...
Capítulo 13. En algún lugar, bien lejano de todo el mundo.
Wao Li, nuestro contacto en Singapur, yacía muerto frente a nosotros. Su estómago, sus brazos, su rostro, tenían pequeñas cortadas que lo hicieron desangrar. Murió con un rictus de horror. Los chinos, los malditos chinos, tenían fama de esculpir en tu rostro cualquier cosa que se les antojara. No había a quién reclamarle la poca seguridad de nuestro lugar de aterrizaje. Aterrizamos en medio de la selva, porque Singapur es pura selva y...
Un chingo de números después, Ernesto Medel recuerda.
El viaje a Singapur, según Armenius, duró como dos años. No lo dudo. Cualquiera escucha Singapur y se le escapa un: “No mames, está re-lejos”. Eso lo dice la gente que no se levanta a caminar, por supuesto. La verdad es que yo dormí todo el camino. Si en verdad fueron dos años, al parecer tengo que hacer una recapitulación de hueva de todo lo que ha pasado en ese tiempo. Hasta pienso acomodarlo en una bonita lista con puntos para que...
Capítulo 12. Singapur no está a 15,416 kilómetros. ¿O sí?
-¡Ándale cabrón, saca el papel! -Ahí voy, ahí voy. -Puta madre. -Tengo seis bolsillos en mi abrigo Medel, dame chance. -No mames. -El humanito necesita bolsillos para sentirse cómodo -molestó Jezabel-. ¿Todavía recuerdas lo que dijiste cuando nos conocimos? -¿Pinche vampira de mierda? -Me prometiste que no eras un familiar, humanito cazador. -Hey, hey, Armenius, no la insultes así, que te puede rajar de un buen putazo. -¿A ti no? -A...
Capítulo 11. El gran capítulo 7708, de una novela mediocre, de un pésimo escritor.
Cuando desperté, Armenius estaba dormido y sentado contra el callejón y la vampira estaba a la entrada, protegiendo la calle. Me palpé el rostro. Los litros de sangre que había perdido en mi pelea contra la muerte parecían estar en su lugar. Mi costilla ya no me dolía. E incluso, me sentía más joven. No sentía molestias en las rodillas. No sentía pesados los pulmones. No había molesto hormigueo en las articulaciones. Además de...
Capítulo 10. 3584 campanas tintinean en mi corazón.
Este es el momento para una confesión muy personal: Si no fuera tan buen asesino, viviría contento en mi madriguera leyendo anime y manga. Ernesto Medel, otaku. Es algo que no le digo a cualquiera. Por eso entenderán que cuando el Señor de los Muertos me llamó: Shinigami Medel, los ojitos se me hicieron como estrellas y escuché el sonido de las campanas doblar mi corazón. Por quien doblan las campanas soy yo. Peleamos, y como peleamos...


