Los habitantes de Garalla y Vort Wunden, el día que terminaron todos los sueños –incluyendo este, el último, que habrá de desvanecerse en la tierra como polvo de libro viejo–, miraron hacia la torre. El cielo estaba oscuro, más oscuro que la noche misma y de las múltiples ventanas, se esparcieron luces de colores. Como si los sueños hubieran decidido escapar para no regresar jamás. Alissa Aren asomó la cabeza por la ventana...
El quinceavo sueño, ¡corre y corre! ¡Corre y déjalo solo!
¡Dom! ¡Dom! ¡Dom-bi-dom! ¡Dom! ¡Dom! ¡Dom-bi-dom! ¡Dom! ¡Dom! ¡Dom-bi-dom! ¡Yiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Afuera de la Torre de los Sueños, un guerrero dormía placidamente, mientras una niña quien siempre manejó una espada tan grande y tres veces más pesada que ella, rasguñaba a una diosa. La rasguñaba y la mordía, con la fiereza del ratón acorralado por el gato. La diosa la consideraba tierna. La dejaba luchar y sabía que...
En el catorceavo sueño, la duda que pudo haber salvado los sueños…
En la Torre de los Sueños, el pulpo de los tentáculos interminables sostenían a un guerrero con fuerza y lo apretaban tan duro que pronto lo harían explotar. Pero el guerrero no estaba solo, con él se encontraba un gigante quien sonreía recordando viejos tiempos. Pulpos como esos los atrapaba su mamá con las dos manos, les quitaba los tentáculos uno por uno y después los echaba a una enorme cacerola donde tenían suficiente para comer...
El treceavo sueño, es el pecado de un mago oscuro…
El dinosaurio, al oler carne roja, bajó su gran cabeza sonriente, enseñando millares de dientes ante el mago oscuro quien fumaba despreocupado. El mago oscuro solamente podía verle el hocico, la parte lateral de sus párpados, las fosas násales, verdes y escamosas, expedían un calor increíble en forma de humo. Admiró el labial del dinosaurio de cerca y olió un perfume dulzón, que le empalagó el sentido del olfato. Sztamozs, el...
El doceavo sueño, son tres caminos inconclusos, cuya conclusión serán el inicio…
Dom arrastró su rostro por la arena y una línea de polvo le siguió detrás. Volvió a levantarse, con ojos encendidos y la espada grande de su abuelo. Gritó una vez más y corrió a la dama de vestido naranja, quien le esperaba aburrida en la entrada de una torre derruída. A lado de la diosa se encontraban filas de seres, provenientes de todas direcciones. Entraban a la torre, todos con una niña en brazos e ignoraban la lucha de la...
El onceavo sueño, es algo que nunca sucederá y lo que jamás sucedió…
Mi querida Dom: Escribo esta carta para decirte cuánto te quiero, como las anteriores también la buscarás al despertar y la verás en esta mesita cuando te levantes muy temprano, antes de entrenar con la espada. Yo como siempre, iré al bazar élfico y venderé nuestras artesanías. ¿Te has dado cuenta que todas nuestras cartas, las inicio así? Es que ya soy viejo y los viejos tenemos afán de contar viejas historias. Gracias a ello,...
En el décimo sueño, hay pesadillas que sí existen…
Vort Wunden abrió el ojo que le restaba. En su mano, había una pequeña esfera de cristal con un sueño encerrado, la admiró un momento y la guardó en un bolsillo de su pantalón. Miró al gigante, quien yacía a sus pies , a la altura de sus ojos y de su boca emanaba un río de sangre. Tenía los ojos cerrados, sin embargo, no estaba muerto. Podía notar que todavía respiraba debilmente por el movimiento de sus grandes fosas nasales. Vort...


