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13049 (Juliette / El Caos)

By on Domingo, julio 7, 2013

Escribo aquí porque evito trabajar en un cuento. Escribí dos líneas, las iniciales, cada una me llevó un día. El título lo escribí el año pasado. Pienso en Juan Rodolfo Wilcock, y su valentía para editar y reeditar “El Caos”. Cada cuento, como dio a entender, debía ser perfecto porque era lo único que pensaba escribir. (Libertad y prisión, de chingadazo, sólo voy a escribir esto y esto, debe ser perfecto. Abandonas escribir por corregir. Un intenso deseo de trascender a través de la perfección de las líneas). Eso viene escrito en los apéndices del libro. Mi problema, eso me digo con otra voz mientras camino y hablo solo como loquito, es que quiero escribir muchas cosas, y soy muy rápido para hacerlas. Es verdad, escribo muy rápido, y luego me tengo que sumergir al infierno de la revisión. Por ahí leí: “Escritor que sólo escribe y nunca revisa, le falta intención, y la...

13003 (Los malditos niños)

By on Jueves, marzo 14, 2013

Vine al área de negocios del hotel, es un área muy cómoda donde el internet es estable. Optimista, casi tanto como Alfredo Peniche, traje mi iPad y mi teclado inalámbrico, decidido a que me sentaré a escribir aquí. Aunque sea algunos postitos para el árbol. Empezó todo mal. No había espacio en las mesas porque las ocupaban unos gringos mirando una película de Adam Sandler. Los cuatro escritorios con computadoras estaban ocupados. Entonces fui a los sillones, resignado a la comodidad. Cuando me senté en ellos me hundí, casi me caigo a otro lado, un mundo al revés. Así no se puede escribir, suspiré, le pedí a mi esposa que guardara el teclado. (Ella decidió seguirme para ser testigo de mi pequeño capricho). Me puse a leer los correos pendientes. Un centenar de correos, y de nada importante, la mayoría son avisos de Twitter que activé recientemente. Quizás los desactive de nuevo, en...

Ruido blanco.

By on Lunes, junio 18, 2012

Este es un artículo que se publicó en mi columna mensual (La Habitación de Humo) en el número 54 del suplemento Guardagujas, de la Jornada Aguascalientes. Puedes leer el número completo en issu, así como números pasados. La habitación se llena con el humo del cigarrillo. Se nos ocurre que estamos sumergidos en un sueño por culpa del humo que sólo permite ver siluetas, que sólo permite escuchar sonidos de algún mago, de alguna criatura, del abuelo y como mueve las hojas de sus viejos periódicos, los viejos documentos que guarda con la información de hace años, hace siglos. Alguien abre la ventana, el humo se disipa, se termina la sensación onírica y los sentidos se disparan paulatinamente para capturar todo lo que no pudieron capturar antes. Curiosamente todo nos parece más real que antes, ¿y no es cierto? Pero que es verdaderamente real, dirían algunos filósofos, algunos personajes de...

¿Dónde está el rock?

By on Viernes, junio 15, 2012

¿Todavía existe el rock mexicano? Que chistosa pregunta, es como preguntarse: ¿Todavía existen los hombres de verdad? (Citando libremente a Aquiles Serdán). Paso la tarde escuchando a La Castañeda y a la Cuca, tal vez más tarde ponga a la Maldita, al clásico de viejos Café Tacuba, quizás Molotov, Resorte, Jumbo y un puñado de nombres más, nacidos en los ochentas, que nos rescataron de la apatía noventera… pero el rock mexicano, ¿aún existe? ¿Actualmente quién da los chingadazos con la guitarra? ¿Quién habla hogaño de la Malinche, de la vida pinchona, de los chafiretes y de los trolebuses? ¿Quién nos hace prender el cigarrillo mientras movemos la cabeza hipnóticamente adelante y atrás, y levantamos los brazos en protesta por el mal gobierno, por la revolución jodida, la conquista española y estas ruinas en que nos hemos convertido? En estas etapas electorales se me ocurre que hace falta...

Instructivo para derrocar una dictadura.

By on Viernes, junio 1, 2012

Este es un artículo que se publicó en mi columna mensual (La Habitación de Humo) en el número 23 del suplemento Guardagujas, de la Jornada Aguascalientes. Puedes leer el número completo en issu, así como números pasados. La infección empezó en TUnisia, en diciembre del año pasado, enfermando a Albidine Ben Ali. El virus después se trasladó a Egipto y atacó a Mubarak. Unos pasitos más y llegamos al Hermano Gadaffi, en Libia. Las destituciones de los dos primeros dictadores parecen un sueño y el último hombre, que cada minuto pierde control de su territorio mientras exclama que la gente lo ama y daría la vida por él, parece un epílogo. Las tres resistencias tienen como premisa evitar el uso de armas, hacer de la suya una resistencia pacífica y no ceder hasta que el gobierno cambie porque desean mejores oportunidades económicas, mejor educación escolar y una vida más digna. Las tres...

espera de una fecha que está por ocurrir.

By on Sábado, diciembre 10, 2011

Mañana cumplo años. Dejo atrás los veinte para entrar a los treinta. Si estuviera aquí mi tío Rafael, me diría–. Bienvenido a los tas –Sí pues… bienvenido. ¿Qué pensar? No es una ambigüedad neurótica. Sencillamente no lo sé. No me imaginé cumpliendo treinta. Creo que nadie. Pienso que treinta es el número más alejado en la mente del hombre que vive comodidades y colecciona recuerdos felices. ¿Treinta? Jamás, quién sabe si llegue, si no me mata primero la peda, o los amantes, o los excesos, o las idas a jugar fútbol a la cancha. ¿Treinta? He tenido treinta en libros, en películas, en videojuegos. ¿Qué me puede importar? En cambio, cuando vives en el siguiente espectro de la edad (los treinta), tienes presente –como un susurro que gradualmente, según los años, aumenta de volumen– piensas en los cuarenta y como llegarás ahí si haces las cosas bien. Sergio...

Juegos de personalidad múltiple.

By on Miércoles, octubre 26, 2011

Soñaba, anoche, que echaba andar uno de los proyectos que tengo hace tiempo con el árbol 2:17 y es invitar a “otros escritores” a escribir regularmente en él. Esos “otros escritores” debe tener énfasis en las comillas, porque sería algo como lo que hizo Nájera o Pessoa. Usar otros nombres para escribir otras cosas. Cambio de estilo, de narrativa, de ocio. Luego pesa escribir con el mismo nombre porque el nombre ya está acostumbrado a presentarse de una forma y parece imposible separarse de él para jugar. Han pasado tantos años que me he convertido en un personaje multidimensional para varios grupos de personas y mi vida personal, algunas veces, se ilusiona con separarse del escritor que durante años ha llevado este blog. El nombre es una carga. El nombre y sus consecuencias son una ficción caótica, un espejismo que surge del calor y de la falta de azúcar. Anoche pensaba en la...

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