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13023 (Juliette)

By on Martes, abril 16, 2013

Sueño de Bob, el cacto: “¿Todavía no te acostumbras? Si no duelen tanto, piensa que son un cepillo, son un cepillo para limpiarte las entrañas, aprieta los dientes con fuerza, cierra los ojos, llora si quieres pero piensa que son un cepillo. Me la debes. Además, estoy es un sueño, ¿no te has dado cuenta? Sé que lo es porque te siento multiplicada, miro estelas de tu cuerpo presente y futuro confundiendo tus espasmos presentes. Ni siquiera haces ruido, en mis sueños no hay ruido sólo sensaciones, un aura continúa que se distribuye por el paisaje y modifica los colores, los dioses ocultos nos miran de nuevo, como aquélla vez, cuando apostaban por la dirección de nuestras almas, cuando jalaban nuestros hilos de marionetas y ambos éramos humanos. Esto es un sueño, pienso, y debería controlarlo, y precisamente por eso me es imposible controlarlo, entonces sólo me queda hablarte, esto...

Instructivo para derrocar una dictadura.

By on Viernes, junio 1, 2012

Este es un artículo que se publicó en mi columna mensual (La Habitación de Humo) en el número 23 del suplemento Guardagujas, de la Jornada Aguascalientes. Puedes leer el número completo en issu, así como números pasados. La infección empezó en TUnisia, en diciembre del año pasado, enfermando a Albidine Ben Ali. El virus después se trasladó a Egipto y atacó a Mubarak. Unos pasitos más y llegamos al Hermano Gadaffi, en Libia. Las destituciones de los dos primeros dictadores parecen un sueño y el último hombre, que cada minuto pierde control de su territorio mientras exclama que la gente lo ama y daría la vida por él, parece un epílogo. Las tres resistencias tienen como premisa evitar el uso de armas, hacer de la suya una resistencia pacífica y no ceder hasta que el gobierno cambie porque desean mejores oportunidades económicas, mejor educación escolar y una vida más digna. Las tres...

Anécdota de una pausa.

By on Jueves, mayo 17, 2012

En las caminatas a lado de Nico, suelo dar una o dos vueltas sobre el mismo lugar. Repetimos la línea en distintos tiempos. Otra manera de viajar en el tiempo, supongo, simplemente dejar que transcurra. Luego me fijo en los cambios. Los más obvios son la gente que ya no espera el camión, la gente que ya se fue, que ya recorrió, que ya llegó a su lugar o la que apenas está saliendo para empezar un camino. También son los coches estacionados y los que andan, los establecimientos abiertos, los vigilantes en ciertas puertas, las bicicletas con los tacos de canasta. Los más difíciles son los más pequeños: las hojas caídas que se movieron con el viento, las hojas que ya no tiene un árbol, la basurita que alguien recogió, el pedazo de pan que se robó algún perro vagabundo, el movimiento de las nubes, la posición del sol y como modificó las sombras. Una vez me detuve cuando pensé en los...

loto para lotófagos.

By on Viernes, enero 6, 2012

Empiezo el año pensando en los hombres que al comer unas flores, olvidaban su pasado, su familia y su vida. No se les podía simplemente rescatar de eso porque lloraban desconsolados, pensando en la droga amorosa que dejaban atrás. Las flores eran botanas epifánicas que los despojaban de cualquier otro propósito o deseo. Me imagino a los lotófagos con la boca llena, los pétalos del loto sobresaliendo de sus labios como si fueran botanas que comen descuidadamente. Los nutrientes de las flores se adueñan de sus venas, atrapan su sistema nervioso y los controla un deseo perpetuo de dormir, o de reír. (Estoy un poco dormido. Escribir el primer texto del año sería más fácil si tuviera uno de los dulces lotos entre los dientes. O tal vez algo de beber. Un whiskyto al menos. Prometo que este año beberé más, tal vez logre convertirme en alcohólico. Sería el siguiente paso ya que abandoné el...

desvanecer.

By on Sábado, diciembre 3, 2011

Escribo acerca de un personaje que tiene una condición cardiaca. Las cajetillas de cigarros advierten los problemas cardiacos que puede traer la vida del fumador. Dejé de fumar otra vez. Llevo dos días. Mañana será el tercero. El tercer día para el que está dejando de fumar es muy importante, porque es el día en que la nicotina abandona su cuerpo y después, todo queda en la cabeza. Miré un episodio de “Quantum Leap” donde un luchador tiene problemas del corazón. ¿No es lo mismo que pasa en “The Wrestler”? Escribo acerca de un personaje con un corazón enfermo y no sólo me intereso por las guías que pueda dejar la ficción, también leo detalles de lo que sucede con las venas, con la sangre, con el oxígeno, con los límites que pueden y desean empujar para que nadie decida sus vidas. Ni siquiera el corazón herido. Lavaba platos y luego recordé un episodio infantil. Jugaba en casa. Me...

perros que están cansados.

By on Lunes, noviembre 14, 2011

Casi dos semanas después de la operación y de que la veterinaria confirmó que mi basset hound es un ejemplo de salud y de energía, me dieron permiso de salir a caminar con ella como regularmente hacía: dos paseos diarios de 40 minutos. Cuando mi esposa la trajo a casa, el perro era un saco de pulgas lamentable, que apenas podía moverse y titiritaba de frío con un poquito de corriente. La tuve en mis brazos porque había que cargarla a todas partes. Me dio tristeza mi perra. Me arrepentí de la operación al verla tan perdida. Sus ojos parecían llenos de humo, pensando en todos los hermosos cachorritos que jamás saldrían expulsados como parásitos. Lamentaba con tristeza que jamás consumirían su vientre, sus comidas, su vida. Durmió mucho un par de días. Se enroscaba para crearse un mundo propio de calor y de descanso. Nico apenas abría los ojos para mirar lo que hacía ruido y lo que los...

Nico y la promesa de un sueño infinito.

By on Martes, julio 5, 2011

Anoche soñé con una película de terror. Tal vez fue culpa de Wired Magazine y su artículo muy simplón de los asesinos que son incapaces de morir. Ya no recuerdo el sueño, pero recuerdo la sensación que tuve al despertar: como si me hubieran metido un cuchillo por el estómago después de un temor agudo, un terror intenso, que me tenía al borde del asiento toda la historia, porque en el sueño lo miraba como una película y al mismo tiempo actuaba. Era testigo de mi propia persecución y muerte, de mi desarrollo inevitable y superficial que me conducía a la muerte a manos de una entidad sobrenatural, o de un asesino a serie, o del hijo deforme que nadie quería y le pusieron una máscara, le dieron un machete y le dijeron, ocúpate en algo mi niño, ocúpate del pendejo ese que nos está mirando. Fui testigo de mi propia muerte como el tipo de “La jetée” o Bruce Willis en Twelve...

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