Google PlusFacebookTwitter

13030 (Juliette)

By on Jueves, mayo 9, 2013

Lista de buenos deseos para este año que quizás no se cumplan porque soy un troglodita mal organizado y desidioso: Fumar menos, cuarenta minutos de gimnasio diarios, media hora de yoga y estiramientos, escribir una historia interactiva, mejor un libro de crear tu propia aventura, aplicar para una o dos becas en el sistema de creadores, escribir dos libros más, terminar uno o dos videojuegos que valgan la pena, alcanzar los 70 libros leídos este año, reducir mi consumo de coca cola, entrenar a Nico para que busque cosas a través del olor, ¿qué sería una lista así si no prometiera dejar de escribir listas así?, investigar como cuidar cactos porque Bob tiene un par de ramificaciones preocupantes, escribir al menos 250 entradas en el árbol, publicar al menos uno de los libros que he escrito, acabar al menos uno de los juegos mediocres que he empezado, comprar una consola más actual de...

13026 (Juliette)

By on Sábado, abril 27, 2013

Nico ha practicado, en estos dos años de vivir conmigo, su cara de “No me asombra lo que haces”. También puede ser interpretada como: “No me simpatizas” o “No me sorprende, ya lo he vivido”. Esa cara es vital cuando comparto con ella alguna historia que se me ocurre. Así compruebo si voy por buen o por mal camino. No sé como lo hacía antes de tenerla a ella, quizás era un bruto, un salvaje. Antes se lo recitaba a mi cacto, pero el cacto simplemente buscaba rebatirme todo, incluso lo que no podía ser de otra manera. El cielo es azul, le decía, ¿y por qué debe ser azul, chamaco imberbe? Me refutaba, y luego me espinaba y le daba a beber mi sangre, la cual asimilaba gustoso porque éramos buenos amigos y ningún agua debe ser desperdiciada. A Nico, durante horas, le recito mis ocurrencias en voz alta y anoto sus gestos, si mueve o alza las cejas, si gira...

13023 (Juliette)

By on Martes, abril 16, 2013

Sueño de Bob, el cacto: “¿Todavía no te acostumbras? Si no duelen tanto, piensa que son un cepillo, son un cepillo para limpiarte las entrañas, aprieta los dientes con fuerza, cierra los ojos, llora si quieres pero piensa que son un cepillo. Me la debes. Además, estoy es un sueño, ¿no te has dado cuenta? Sé que lo es porque te siento multiplicada, miro estelas de tu cuerpo presente y futuro confundiendo tus espasmos presentes. Ni siquiera haces ruido, en mis sueños no hay ruido sólo sensaciones, un aura continúa que se distribuye por el paisaje y modifica los colores, los dioses ocultos nos miran de nuevo, como aquélla vez, cuando apostaban por la dirección de nuestras almas, cuando jalaban nuestros hilos de marionetas y ambos éramos humanos. Esto es un sueño, pienso, y debería controlarlo, y precisamente por eso me es imposible controlarlo, entonces sólo me queda hablarte, esto...

Bob, el cacto, contra el sol

By on Martes, noviembre 20, 2012

—En otro lado, en otro tiempo —dice Bob, el cacto, interrumpiendo mi lectura en el banquito del jardín—, tuve un amigo que odiaba el sol y lo odiaba por justos y diversos motivos. Entorpecía sus plumas negras, sudaba sus garras y su pico filoso, nublaba su vista prodigiosa y destilaba el alcohol que había bebido con ganas de olvidar. Quizás si detengo al sol… él pueda regresar. El sol, inexorablemente, lo regresaba a la realidad Tsef Thaed. —Has dormido tanto que ya no recuerdas: Nadie me llama así desde hace tiempo. Entonces el cacto empezó a crecer, y crecer. Engordaron sus raíces, el centro acuoso, las espinas, las flores, las areolas y su merístemo apical. Encendí un cigarrillo e intenté platicar con él, como los viejos tiempos, de algún descubrimiento cotidiano. —No me distraigas. Tengo que crecer. Salí de la casa apresuradamente, ambos perros con la correa, mientras el cacto...

Vida exponencialmente temprana gracias a los llantos de un cachorro.

By on Miércoles, febrero 9, 2011

Sol disfruta que estos días me he levantado más temprano. Para ella, un hombre productivo es el que se levanta tan pronto el sol entra por la ventana. No cree en la habilidad de la noche para despertar una producción o la creatividad. Lo cierto es que estos últimos días de cachorro son muy similares a mis días en la secundaria o en la preparatoria. Esos días lejanos donde ocupaba las tardes para dormir la siesta y luego me despertaba a tontear, en lo que decidía hacer las tareas. Nico me ha mantenido en esos horarios, donde a las nueve abro los ojos, me bajo al sillón y trato de convencerle de dormir un poco más. Solo pasan media hora o cuarenta minutos, antes de que se acerque a lamerme la barba y yo hacer caras de espanto. De asco no. Antes me parecía asqueroso. Ya que tienes un perro te es más fácil aceptar esa intrusión de la lengua canina. Hay límites, sí. Jamás permitiría que un...

Simón Dor y un pequeño árbol.

By on Martes, abril 20, 2010

Sol, la mujer de Fest, me acarició detrás de las orejas y me dijo que era un perro muy grande y muy bonito. Escuchaba las quejas del cacto, a dos pisos de distancia. Mañana le diré que comer niños y gatitos tiene mucho que ver en que te den la bienvenida a una casa. Me imagino al cacto enojado, jeh, jeh. Me da risa el cacto enojado. Fuimos a salvarlo un día que estaba muy aburrido. Los tres mosqueteros: el Señor Fumador, el niño Torres y su dios de confianza. En ese entonces, estaba atado afuera del departamento de Fest, porque unos fieles me olvidaron ahí durante… muchos, muchos años, más de los que ustedes pueden contar. El Señor Fumador me liberó de mis cadenas utilizando uno de mis dientes. Un proceso doloroso, y de muchas, muchas horas. Desde entonces, caminé por el mundo buscando nuevos fieles para hacerme más poderoso. ¿Qué es un dios sin rezos, sin tributos, sin pequeños...

Kromg.

By on Lunes, abril 19, 2010

En algún momento del día, Agustín Fest se sienta en su computadora y abre uno de sus cuadernos digitales. Es entonces cuando más aprecia el silencio. A veces, por molestarlo, manipulo el flujo natural de la vida y altero sus ondas beta, y las gama, y las alfa. Es divertido mirar como se levanta y como maldice en esperanto, luego se hunde en coca cola como si ésta pudiera provocarle un delirium tremens. No abuso del recurso, un día podría descubrirme. El perro se sube al sillón y hace como que duerme, y yo, generalmente me dedico a cazar moscas entre mis espinas para recuperar algunas proteínas. Otras veces me asomo por la ventana para contar las grietas grises de la pared vecina. Raras son las ocasiones donde la luz del sol penetra mi cuerpo por el verde que te quiero verde. Este lunes no era diferente, hasta que escuché una suave reverberación que viajaba de la puerta de la casa hasta...

1 123456718