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13025 (Juliette)

By on Sábado, abril 20, 2013

Lista de cosas que me preocuparon al iniciar el 2013: Los kilos que bajé, y subí, y ahora debo bajar de nuevo. Ni modo. Hay que dejar la coca cola. Busco hacer ejercicio además de las caminatas con los perros y el cardio de tres o cuatro veces a la semana en el gimnasio. El ejercicio también es tiempo al día que desaparece. Organizar el tiempo para leer libros quita muchos otros placeres: La televisión, los videojuegos, el ocio en internet, las charlas con los amigos. Sin embargo, la lectura y su obligado tiempo de reflexión, son uno de los ejes principales en la vida del escritor. Escribir en el árbol para no dejarlo a la merced de las islas binarias. Ya son muchas, y son muy abandonadas, y no quiero escribir mi blog en Facebook. Trataré de escribir las anotaciones los lunes y los domingos, un par de horas, y luego programarlas al azar para que se publiquen solas. Son tantos y muchos...

Podcast del 20 de Noviembre

By on Miércoles, noviembre 21, 2012

http://www.arbol217.com/audio/20 Un dos tres… ¿ah, prendí esta cosa o nel? Hace años no hacía un podcast. Se me ocurrió cambiar el método de lo que hacía con Random Podcast: Esta vez grabé pequeños comentarios, usando alguno de mis gadgets a la mano y luego, después de un tiempo, me senté a editarlos en un sólo programa de 8 minutos. Los podcasts subsecuentes estarán en el mismo rango de tiempo, de 5 a 10 minutos. Supongo que por lo mismo cambiaré el nombre del programa. Ya no puedo llamarlo Random, después de todo esto es pura voz, con música gratuita de fondo. ¿De qué hablo en esta ocasión? Bueno, de la idea del podcast, de mi falta de energía para el cambio, de mis días sin Sol (el trabajo la tiene viajando), de Proust (otra vez) y unas cuantas ideas inconexas. Quizás es muy personal el podcast, por la naturaleza de cómo fue grabado. La música es gratuita. El grupo se llama...

Ráfagas cotidianas (de mediados de Noviembre)

By on Jueves, noviembre 15, 2012

De Cholula Anoche tembló en Guerrero y también se sintió en Cholula. Una sirena antisismos instalada en la UDLA, muy parecida a las de Silent Hill, sonó por toda la colonia. No sabía por qué sonaba. Al principio me pregunté: ¿Quién le pondría una sirena tan fea y escandalosa a su automóvil? Luego me di cuenta del movimiento y, claro, hice lo justo: Entré a Twitter para comprobar que temblaba. Cholula me contenta con sus caminatas. Es obvio por qué: Las estudiantes, sus minifaldas, sus shorts y su juventud comprimida en cuerpos juveniles, curvos y sonrientes. A veces lo lamento: Casarme, quizás, fue el inicio de mi destino para convertirme en un viejo rabo verde. No sólo me gustan las piernas desnudas, me gustan las nubes y las ráfagas de aire. El viento penetra entre las malahierbas de los baldíos y hacen ruido de olas. Observa ese mar vegetal. Aunque desprecio a la gente que anda en...

Los olvidos, los enfermos

By on Viernes, octubre 12, 2012

Anoche los viejos me hablaron de los muertos, pero antes de llegar ahí, hablaron de los enfermos, de los viejos frágiles, de los desmemoriados y de los enfermos. Estamos en la cena, me cuesta trabajo masticar el pan. La memoria es una cosa muy precaria, dicen, todo se me olvida ya, y es irónico, esta conversación del olvido se repite a menudo. Un viejo, medio sordo, dice: “La vejez es mucha responsabilidad”, y con responsabilidad se refiere, según trato de entenderle con sus dientes sintéticos y su voz arrastrada por no tener ganas de articular, a no caerse de las escaleras, a caminar con cuidado para no tropezarse, porque hacerlo significa visitar el hospital, romperse algún hueso, retar la fragilidad de un músculo que ya sirvió demasiado tiempo. Una vieja olvidadiza habla de su hermana cinco años más joven que ella: “Tiene 83 años, sí, creo que son 83″. Habla...

Todavía me pregunta.

By on Miércoles, agosto 15, 2012

Todavía me pregunta si le quiero. No le voy a decir que no. No soy sonso. La quiero pero soy el idiota de siempre: también me lo cuestiono, así como me cuestiono todo lo demás. Si el piso donde mis pies me sostienen es real o es una proyección del otro lado del universo, por ejemplo, o si de verdad disfruto la música que escucho, o si me puedo auto hipnotizar para aprender una maestría en economía, o si el horóscopo de hoy tiene razón o es la misma faramalla de siempre. Me pregunto esas cosas porque soy el mismo idiota. Luego despierto y siento un súbito amor por ella, y por sus calzones, y el pasito coqueto de tabasqueña cachonda, y como ronca, dios, como roncan ella y el perro y sostienen una conversación fascinante, y muy aburrida a la vez, porque no les entiendo nada. Ni modo, el mismo idiota, vine con etiquetas de aviso, con la recomendación de usar un hazmat suit si te acercas:...

De cartas, de cuervos y de propósitos.

By on Viernes, mayo 11, 2012

Hace tiempo que ocupo mi espacio blog en un ejercicio. Revolver unas cartas, escoger una y escribir acerca de ella. En las cartas anoté el nombre de personajes de mis historias, criaturas mitológicas, animales, mis mascotas o mis plantas, vecinos que tengo o tuve, amigos imaginarios, familiares lejanos. Cada personaje, nombre o criatura, son voces que me gusta o me gustaría explorar. De esta manera el azar decide el personaje de un cuento, una anotación o un pensamiento. Seguramente, si todavía visitan esta isla en el mar cibernético, han leído algunos de los resultados. Otras historias las escribo “afuera”. El ejercicio es fructífero en demasía, tanto que el pobre árbol se ha quedado pelón estas últimas semanas. El proceso es muy sencillo. Básicamente consiste en: Revolver las cartas. Escoger un número del 1 al 56 (porque mi mazo tiene 56). Ver la carta, tomarle una...

Caminata que aparenta ser la misma, pero siempre tiene sus diferencias.

By on Lunes, mayo 16, 2011

Tengo tres rutas para caminar con Nico y, por curiosidad, he dado rodeos en estos caminos para conocer mejor el lugar donde vivo. Me he metido en fraccionamientos llamativos, fraccionamientos discretos, pequeños parques y lotes baldíos, tratando de encontrar la conexión de todos estos lugares con el lugar donde vivo, el lugar desde donde trabajo, desde donde leo y escribo. Es un lugar qué, aún con su aparente calma, ha servido como un hogar durante dos años. El lugar donde vives te cambia y es inevitable, sólo que es un proceso lento y engañosamente estático. Donde vives te hace otro, así como leer un libro o escuchar una canción. He tomado la caminata como un proceso esencial para recuperar el respiro creativo que tenía hace algunos años y escribir todas esas cosas que se quedaron pendientes, arrumbadas en un cajón (físico y metafísico). Le decía a Sol que así como Killer es un...

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