En la novela que escribí, y ahora que tengo tiempo de pensarlo y digerirlo, escribí uno de los capítulos más siniestros que haya escrito alguna vez. Siempre me ha gustado explorar esas posibilidades, qué tanta oscuridad puede envolver a un personaje y qué tanto se puede introducir a un mundo por… necedad. Me preguntaron si el personaje ya existía antes de que lo escribiera: la respuesta es que sí. Ya existía. Sólo que tenía una edad distinta, y un rol distinto. En las primeras etapas, el borrador mental, “ruido” era una mujer vieja, con prótesis, que aparecería para aconsejar a nuestro personaje. En las caminatas pensaba constantemente como incorporarlo y que rol darle. Sin embargo, el personaje era necesario para fijar límites que pueden atravesarse en ese universo y qué tanto puede lastimar una obsesión (de manera contundente tanto en mente y cuerpo) si se atraviesan las puertas. También pude crear un doble para el personaje principal (La situación de los dobles, los reflejos, me obsesionan. No puedo vivir sin hacer un reflejo). Un reflejo retorcido de lo que podía llegar en convertirse y la lucha para salvarse de llegar a ese extremo. Las caminatas y los cigarrillos se consumían, pensando todos esos detalles y cómo lograrlos, como condensarlos, como lograrlos de una manera sutil. Supongo que logré mis cometidos. A un nivel personal, el libro esta hecho.
Lo más reciente
Tuitah
- No más lecturas de bromita o sueños ajenos, empezaré "Sodoma y Gomorra" o en traducción de ingleses mochos: "Cities of the Plain". 7 hours ago
- Quizás trata de comunicarme lo que sueña, quizás le basta con la inquietud por tratar de recibirlo. 7 hours ago
- Duerme a mi lado con sus dedos tocando mi sien. No sé que pretende pero funciona. 7 hours ago
- Sana-ranas. 7 hours ago
- Mi corazón viejo, negro y adusto se decidió, un día, escribir rimas infantiles. Le fue bien. 7 hours ago
- El manual de "Como ser escritor" dice que debo creer en mi corazón para escribir poesía. Que sorpresa. 7 hours ago
- Me pregunto que otras alimañas se esconden por ahí. O si son parte de un ciclo. O si los niños del terreno de a lado los avientan en bola. 7 hours ago
Licencia.
Tienda de libros
El árbol 2:17 tiene una tienda, muy modesta, de libros digitales (libres de DRM). Aquí puedes ver la página de la tienda.
Si te gusta lo que escribo y me compras un libraco, me estarías pichando el cafecito de la semana, el cual, por supuesto, como bien dice la leyenda urbana, me servirá para seguir escribiendo más libros, más cosas, más perversiones lujuriosas y otras ñoñadas.
Todo lo dicho aquí…
Son cómo las hojas de un árbol. Cada una tiene una intensión distinta, aún cuando invariablemente se alimentan del agua y de la luz del sol, ninguna crece igual. Cuando abandonan el árbol, el destino elige un lugar para cada una. Nadie sabe si un pájaro se llevará la hoja, o si acabará bajo los tenis de alguien. Hay hojas que sueñan con secarse para regresar a la tierra, hay otras que son cruelmente robadas para esconderlas entre las páginas de un libro y sufren una muerte larga y silenciosa, hay otras hojas que desafían las leyes biológicas y se empecinan en convertirse, por el modo que sea, en un árbol nuevo y verdadero.


