Entrevistaron a un hombre llamado Gustavo Arizpe y es un lector del Árbol de los Mil Nombres. Su blog es uno de “negocios en internet, innovación, productividad y web marketing. desde 1999.” Gustavo es uno de esos héroes silenciosos, que logró hace muchos años que los blogs tuvieran crecimiento en México, cuando apenas se escuchaba el ruido por la palabra. He tenido el gusto de encontrármelo en persona, y me parece que es uno de esos hombres que constantemente tiene la información en la cabeza, una línea de pensamiento que parece una pelota de pinball que procesa y procesa. Es un gusto, y una sorpresa, que este blog de breves reflexiones al aire, de ficción, de fantasía mezclada y recuerdos personalísimos, lo considere como una recomendación. Después de todo, me reconozco incapaz de platicarle a mis lectores como aumentar su productividad, poner en orden sus prioridades vitales y ayudar a florecer sus negocios. Si buscas una guía en eso, Gustavo te puede guiar en área estratégica (y creo que también acepta contrataciones… de fiestas infantiles (pequeña broma)). Sin embargo, si quieres leer cochinadas, cachonderías, momentos simples, como un escritor mediocre sufre para escribir una novela y un cacto comedor de niños que frecuente, e injustamente (dice él, a mi me da lo mismo), asocian con la pedofilia… pues bienvenido.
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Tuitah
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Licencia.
Tienda de libros
El árbol 2:17 tiene una tienda, muy modesta, de libros digitales (libres de DRM). Aquí puedes ver la página de la tienda.
Si te gusta lo que escribo y me compras un libraco, me estarías pichando el cafecito de la semana, el cual, por supuesto, como bien dice la leyenda urbana, me servirá para seguir escribiendo más libros, más cosas, más perversiones lujuriosas y otras ñoñadas.
Todo lo dicho aquí…
Son cómo las hojas de un árbol. Cada una tiene una intensión distinta, aún cuando invariablemente se alimentan del agua y de la luz del sol, ninguna crece igual. Cuando abandonan el árbol, el destino elige un lugar para cada una. Nadie sabe si un pájaro se llevará la hoja, o si acabará bajo los tenis de alguien. Hay hojas que sueñan con secarse para regresar a la tierra, hay otras que son cruelmente robadas para esconderlas entre las páginas de un libro y sufren una muerte larga y silenciosa, hay otras hojas que desafían las leyes biológicas y se empecinan en convertirse, por el modo que sea, en un árbol nuevo y verdadero.


