¿Qué hora es? Las doce y media, amor. Ella duerme, el perro duerme, yo escribo y pienso. En unos días, mis libros se venderán como una aplicación para el iPhone. ¿Es esta la nueva forma de publicar? Quién sabe. Yo sólo pruebo, y compruebo. Por una parte, me piden publicar tradicionalmente. Por otra parte, escribo para los concursos de este año. Otra parte más, y los libros se venden a través de Lulu. Y ahora, seré una aplicación de iPhone. ¿A dónde nos lleva esto, suavecito y continuo, dónde cada quién trata de hacer lo que quiere y pocos prestan atención a una sola voz, cuando tenemos cientos atrayendo nuestras miradas? La caminata es constante y pienso. Qué difícil es callarse ahora. ¿Qué estás haciendo?, pregunta twitter. ¿Qué estás haciendo?, pregunta Facebook. ¿Qué estás haciendo?, preguntan mil aplicaciones más. Y todos responden. Todos leen las respuestas. Es imposible callar la conversación ahora. Mi perro simplemente mira en silencio. El cacto sonríe ligeramente. Prendo un cigarrillo. ¿Qué están haciendo monines? Ambos me dan la espalda, uno para dormir mejor, el otro para no responder pendejadas. ¿Este es, ahora, el verdadero significado de la amistad? Cállate, y ya no digas una palabra más.
Lo más reciente
Tuitah
- Canten, pajaritos (folladores), canten. 6 hours ago
- Los pajaritos madrugadores cantan alegremente mientras uno piensa que son como alarmas de bombardeo que avisan del inminente insomnio. 6 hours ago
- Como tirarse en la arena después de nadar. Tirarse al pasto para no ver las nubes. 6 hours ago
- El cuerpo y como se transforma en un mar calmo después de saciarse. 6 hours ago
- RT @lamonse: Varios seguidores proAMLO están cayendo redonditos en la desinformación que tanto critican por dar RTs cual bots: http://t. ... 17 hours ago
- "Si Twitter deshiciera presidentes..." 21 hours ago
- "Es gorda pero... ¿Cómo te explico su figura? Ah, parece un palomo". Y entendí re-bien. 23 hours ago
Licencia.
Tienda de libros
El árbol 2:17 tiene una tienda, muy modesta, de libros digitales (libres de DRM). Aquí puedes ver la página de la tienda.
Si te gusta lo que escribo y me compras un libraco, me estarías pichando el cafecito de la semana, el cual, por supuesto, como bien dice la leyenda urbana, me servirá para seguir escribiendo más libros, más cosas, más perversiones lujuriosas y otras ñoñadas.
Todo lo dicho aquí…
Son cómo las hojas de un árbol. Cada una tiene una intensión distinta, aún cuando invariablemente se alimentan del agua y de la luz del sol, ninguna crece igual. Cuando abandonan el árbol, el destino elige un lugar para cada una. Nadie sabe si un pájaro se llevará la hoja, o si acabará bajo los tenis de alguien. Hay hojas que sueñan con secarse para regresar a la tierra, hay otras que son cruelmente robadas para esconderlas entre las páginas de un libro y sufren una muerte larga y silenciosa, hay otras hojas que desafían las leyes biológicas y se empecinan en convertirse, por el modo que sea, en un árbol nuevo y verdadero.


