Rox, la obsesionada con tener 50 blogs, hizo el lanzamiento de su blog sexoso (el cual todos esperábamos que fuera uno de los primeros cincuenta). El blog se llama “No le cuentes a mi padre”.
Pensaba yo, antes de quedarme jetón leyendo a Octavio Paz, cuánto lo despreciaba por ningún motivo en particular. Un desprecio adolescentil y falto de motivos. Ese tipo de odio que le profesas a lo desconocido por ser, precisamente, desconocido. Pasaba las páginas, leyendo acerca de la vida y la muerte, y como el amor es el puente entre ambos, con los párpados un poco pesados, permitiendo que la lectura fuera entendible gracias a una especie de inconsciencia y que de alguna manera se me quedara grabado o que despertara ante algo conmovedor. Simplemente leía, nada más.
Yo pienso que eso está muy bien. Hacen falta blogs sexosos que se lleven bien, con cierta regularidad, sin penas, y no sé que tanto más. Yo lo intenté, pero la verdad ese año andaba con tantas cosas encima, que terminé por abandonarlo. Algún día de estos lo retomaré. Eso, y que me auto-invité a escribir en otro blog cachondón, sin embargo, no he tenido ni tiempo para presentarme. (Tengo tantas deudas blogosféricas que… bueno (Ni hablar)).
Me gustan los paréntesis. Seguro alguien se encabrona cada vez que los ve.
En fín, este post es para avisarles que uno de mis posts fue publicado en “No le cuentes a mi padre”. El post se llama “Sueños de un erotómano”. Uno de mis preferidos. Enjoy.



