Porque ir a la oficina en día festivo es una caja de sorpresas.

Posted by on nov 19, 2007 in Ah, mi segunda familia, Consumidor de entretenimiento, Cuando vivía de estrellas y reflectores., El exterior., En la calle., En mi cámara., Vida | 0 comments

wpid-dsc00025-2007-11-19-22-14.jpg

Algunas veces, es imposible la seriedad perpetua. Me levanté temprano y compartí con mi familia. Después fui a la oficina para darle un juego a mi jefe. Después de dárselo y platicar un rato, salimos a comer. No había visto el pedazo de plástico “carnoso” cuando llegué, pero si cuando salimos Jorge y yo. Esa cosa tirada frente a nuestra puerta, saludando. “Una despedida de soltera”, dice todo mundo. Yo sólo atino a pensar que estuvo en lugares innombrables. Mi jefe se tomó la molestia en dejarlo paradito frente a la oficina, aunque cayó poco tiempo después. –Hombre debía de ser –dirá alguna mujer listilla.

Performance Optimization WordPress Plugins by W3 EDGE