
Cuando en la mañana, me avisaron que mi suegra había muerto, tuve que tomar una fotografía de la sonrisa más honesta que he tenido en algunos años.

Foto: La Shelle.
Durante una temporada, recibí fotografías de mis lectores y a cambio, escribí un pequeño cuento. Puede que retome la sana costumbre en un futuro. Si te interesa participar, dale click aquí: Acerca de los Fotocuentos..



