Luna, Lunota.

Posted by on ago 30, 2004 in Asceta, Contemplacion, Diaria, Hoy es domingo, Vida | 0 comments

Ayer, la luna estaba tan grandotooota… que su luz, penetraba por una pequeña rendija entre las persianas, la ventana y la noche. No pude cerrar los ojos para dormir a las tres veinticinco a eme, porque me distraje mirando… a ver si de pronto se transformaba en conejo o en algún súcubo benevolente.

Cuando la luna, lunota está así… convertida en el ojo azul de un gris gato nocturno, me salen pelos y colmillos, y aúllo (ay no, mamón). No, no, no hago esa transformación mística y alucinante… pero si me pongo a meditar. Me descubro en un “éxtasis contemplativo”. Ilapso, es la palabra. Y las canciones de lunas se encienden en la radio de alguna parte de mi inconsciente: “Luna Menguante”, “Luna Misteriosa”, “Caraluna”, “Moon sonata?”, qué se yo.

Me doy cuenta, lentamente, que todo ya terminó. Ya estoy descansando, ya no hay más que decir o que preocupar o que hacer. Eso dice la luna, lunota. Ahora solo me resta vivir aquí sentado, allá caminando, de repente viajando. Ya no me urge nada, nada es tan importante y me río: jamás lo fue. No hay plan perfecto, ni prevención que valga… Nada es para siempre: Ni el amor, ni el dinero, ni el odio, ni la familia.

Es hora de divertirme un poco, de ofrecerle al gato pardo un par de acertijos, de cometer los pecados que jamás confesaré en el purgatorio…

De hacerte el amor… luna, lunota…

Performance Optimization WordPress Plugins by W3 EDGE