Cuando conocemos a alguien, prendemos algo en el subconsciente: leemos. O más bien, observamos gestos, escuchamos tonos, olemos cuidadosamente, si nos gusta le besamos y tocamos sus manos, para buscar sinceridad o bien, para engañarnos. Cuando conocemos a alguien por primera vez, así suele suceder. Con los compañeros de trabajo, con los compañeros de la escuela, con la cajera que nos dedicó una sonrisa o bien, con el anciano que mira su reflejo en el metro.
Un blog, siento que no es distinto.
Cuando escribí un artículo para una revista electrónica, en una línea en particular, Dalusk comentó que pusiera cuidado en aquellos que escribían con el motivo de engañar a los demás. Engañarlos en el aspecto de hacerles creer que son algo cuando en verdad no lo son. Y es posible, porque nos gusta engañarnos… la cuestión es, ¿estás consciente de lo susceptible que eres?
Cuando me pongo a leer blogs, me llama mucho la atención la persona que se inventa a si misma. Como utiliza las palabras, las comas, las frases que construye… me gusta mucho. Yo creo que por eso me gusta leer uno que otro blog, me interesa saber quien es el personaje detrás del personaje, como trata de engañarse y engañarnos a nosotros, día tras día.



