Despertar aquí, es difícil. Es extraño abrir los ojos y saber que cuando bajas las escaleras, estás directamente en el trabajo. Es como subir y bajar, una tensión constante y que te abraza, es un stress continuo, como agujas que andan picando bajo los párpados y los costados, la pesadumbrez de los hombros, la decaída de los brazos. Si, es difícil. Y me pregunto entonces, esté en el humor en el que esté, ¿cómo vine a dar aquí? ¿realmente era mi única opción? Si, en gran medida, la era. Era una opción para buscar un avance, no un retroceso en mi crecimiento.

Nomás que ahora que lo vivo, hijoesupinchi madre, no veo nada en un principio, no sé si lo veré en un futuro. Espero que si. Hay muchos que dirán que si.

Ayer me quitaron un peso sobre los hombros, mi mamá ya está instalada en algún lado y sus cosas, ya están en la que sería su casa de Toluca. Ya no tengo porque preocuparme por ella, ya tomó el primer paso que era buscar como irse, eso es un gran avance. Ahora buscará como hacerlo, pero si ya encontró lo primero, no me preocuparé por lo segundo. Ha formado una conciencia de que estamos solos y que juntos no funcionábamos, porque ella no se atrevía a caminar sin romper la tierra. Tal vez ahora crezca en ella el resentimiento que estoy esperando en un futuro. Es algo constante que tengo en mente, si formará algún resentimiento contra mi. No lo sé, rara vez somos justos. Yo fui muy injusto con ella, y ella igual conmigo. Así que cuando nos encontremos, espero que ella entienda que estamos de alguna manera a mano. We’re squared, we’re even. Claro… ese es mi temor, tal vez ella entienda mejor las cosas que yo y este sea uno de mis tantos miedos infundados.

Hace poco, cuando platicaba con Jorge… llegamos al tema de hombres que roban mucho dinero y se la pasan yendo de lugar en lugar, empezando de nuevo la vida. Yo le dije que con unos cuantos millones de pesos (no pensé en dólares), ¿por qué no? Se empieza un negocio y vives de él. Jorge se quedó un rato pensando y después hizo ese gesto con los labios: “No, en realidad no lo haría… no me da flojera tener el dinero robado para montar un negocio, lo que me da flojera es volver a empezar. Tal vez si tuviera treinta años”.

Eso me dejó pensando y lo pasé a mi madre. Es cierto, volver a empezar, a la edad de Jorge o a la de mi madre… volver a empezar. Yo pienso en mis doce mudanzas y cada una de ellas es “Volver a empezar”. Aún así, yo tengo más tolerancia a ese evento, porque soy joven. Todavía puedo empezar una vez más, de aquí, a otros veinte o treinta años, incluso tal vez lo adquiera como una habilidad, con tantas veces que lo he hecho. O puede que haya un efecto boomerang y en cuanto me asiente, no quiera volver a levantar el culo jamás. Nada más escuchen el peso de la frase: “Volver a empezar”. ¿Cómo te sientes tú al escucharlo?

Incertidumbre, eso es lo que me sucede a mi y la incertidumbre, a pesar de que es mi miedo más grande, es el impulsor o el catalizador de todas mis decisiones. Al rato me acostumbraré y podré ver eso de buen humor.

Despertar aquí, es difícil. No me gusta. Antes, podía separar el trabajo de mi vida, estirando el tiempo. Ahora, mi vida es el trabajo. Yo me había prometido que no lo permitiría. Era uno de mis principios: “No permitiré que mi trabajo sea mi única vida”, y ahora lo es. Ley de Murphy and Close, but no cigar. Es inevitable, al despertar… me encuentro aquí. Tan siempre lleno de gente y de ruido. De gente que necesita ser escuchada, y a mi me encanta escuchar, pero esta vez son demasiados. Ya no hay manera de separar a estos compañeros de trabajo, porque también ya son compañeros de mi vida. Las preguntas que corresponden a mi trabajo, ahora se han vuelto las preguntas absurdas que debo resolver para seguir viviendo en paz.

Supongo que viene con el paquete, ya me sabré adaptar a la situación.

Me acuerdo entonces de Gustavo, el argentino, y Johnny, el venezolano. Extranjeros ambos, y sin embargo, muy similares en la cuestión del trabajo: De alguna manera se las arreglan para no pensar en las idioteces que yo pienso. Johnny no piensa en lo que quiere tener, piensa en como ganar el dinero, en como ahorrarlo. Le preocupa cuando no lo hace. A mi no me preocupa ahorrar el dinero, le echaré la culpa a que soy Sagitario y todo lo gasto, gracias a las estrellas. Sin embargo, haré el intento.

Algún día me quiero ir de aquí.