La ciudad es una mierda allá afuera, con las lluvias y el tráfico, no tardan en salir los psicópatas nocturnos y matarse a pedradas en pleno eje central.

Aparte de eso, mientras regresaba a mi casa, tuve el extraño entendimiento de que esta no se detiene, siempre hay gente trabajando en las noches y las noches aún están vivas. Gente como tú, como yo…

Si, suena a cliché, pero es especial cuando entiendes, me refiero a que ya no suena tan idiota cuando tienes el conocimiento en las manos o la luz del entendimiento (ja! cliché again!). ¿Qué les puedo decir? Yo creo que por ello me fascina el trabajo de un taxista nocturno y trato de reflejar eso, ellos llegan a conocer a la gente nocturna, que es cuando se ve más lo que hay dentro que afuera… se pierden las máscaras de día, se refleja el grito del alma con el cansancio del trabajo o el cansancio del humo de cigarro en aquella fiesta.

Las mujeres descansan las piernas y las abren un poco más, aunque no sea para lo que nosotros hombres queremos. Se duermen los niños, porque no conocen que de día hay que ser mentirosos y no necesitan de la noche.

Como vivimos algunos, ¿no es cierto? En esta gran y jodida ciudad.

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